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Bolivia
país de larga tradición minera tiene ante si un gran desafió. La
importancia de la minería
en el futuro desarrollo del país esta en cuestión frente a la
crisis que afecta a todos los sectores de esta actividad productiva.
Debido a la grave situación económica que aqueja al país, durante los
últimos meses se presentaron serios conflictos sociales que derivaron en
múltiples paros y bloqueos de diversos sectores de la población,
particularmente en el occidente del país.
Como
puede apreciarse en el mapa donde se muestran las zonas de actividad
minera actual
y potencial en Bolivia, en el futuro, el desarrollo del sector se dará
en un contexto en el
que deberán
compatibilizarse diversas formas de uso, ocupación y manejo del
territorio. La
diversidad
ecológica del país determina que muchas concesiones mineras se
encuentren en zonas
bajo algún
tipo de categoría de área protegida y en zonas de alta sensibilidad
ambiental. Los
recientes
procesos de dotación de territorios a comunidades originarias también
presentan
desafíos y
oportunidades que la minería deberá afrontar hacia delante. Los
conflictos por el uso
del suelo se
dan también con otros sectores importantes de la economía nacional como
el sector
de
hidrocarburos, el forestal y el agropecuario. Esta situación plantea la
necesidad de
compatibilizar
acciones que permitan en el futuro próximo el fomento al desarrollo
minero con
criterios de
protección y conservación ambiental, para que el país se oriente hacia
formas de
desarrollo
sustentables.
Recursos y reservas
Desde
las épocas coloniales Bolivia fue uno de los mayores productores de
plata y estaño en el mundo, sin embargo, se estima que solo el 10% del
potencial minero del país fue explotado. No obstante el gran potencial
mineralógico del territorio boliviano, en las últimas tres a cuatro
décadas, no se efectuaron trabajos de exploración sistemáticos, por lo
que no existe información oficial sobre reservas globales de los
recursos mineros del país, debido a la excesiva intervención estatal
antes de 1985 y a la tendencia decreciente del precio de los metales
después de 1985.
La
crisis minera de mediados de la década del ochenta - debido al desplome
del precio del estaño en el mercado internacional de este metal y a la
tendencia decreciente del precio internacional de los metales en general
– disminuyó de manera significativa el interés en investigaciones sobre
recursos mineros. La información disponible se refiere a regiones
prospectivas y a reservas de algunos proyectos específicos. La última
información sobre recursos mineros del país data de 1990.
En
análisis de los recursos y reservas mineras se realizará sobre la base
de los minerales zinc, oro, plata y estaño, debido a que estos cuatro
minerales representan los principales productos del sector minero de
Bolivia (véase los puntos B, C y E). De acuerdo con información de la
tabla precedente, las reservas probadas y probables del zinc en 1990
alcanzaban para 41 años de explotación, a la tasa de extracción de ese
año, y las reservas posibles para 52 años de explotación. Las reservas
probadas y probables del estaño, del oro, de la plata y del plomo
alcanzaban para 65, 222, 120 y 28 años de explotación, respectivamente,
también a la tasa de extracción de 1990, y las reservas posibles para
45, 130, 49 y 58 años de explotación, respectivamente.
Las
reservas de minerales de 1990, disminuyeron por actividades de
explotación de 10 años y, en otros casos, aumentaron por el desarrollo
de reservas. Las reservas probadas y probables del zinc, de la plata y
del plomo aumentaron significativamente por el desarrollo de reservas en
el yacimiento del complejo zinc – plata – plomo de San Cristóbal, en el
norte de Potosí, actualmente en la etapa de construcción, con reservas
probadas y probables de 240 millones de toneladas de mineral, con 14.9
mil toneladas de plata, 4 millones de toneladas de zinc y 1.4 millones
de toneladas de plomo.
Las
reservas del zinc de San Cristóbal alcanzarían para la explotación de 27
años, al ritmo de explotación de 2000, las reservas de la plata para 34
y años y las reservas del plomo para 147 años. Las reservas probadas y
probables del zinc, alcanzarían para la explotación de alrededor de 90
años, al ritmo de explotación del año 2000 - el mayor nivel de
producción alcanzado por este mineral en toda la historia de la minería
nacional - sumados las reservas existentes a 1990, menos la explotación
de 10 años, mas las reservas de San Cristóbal. Por su parte, las
reservas del oro alcanzarían para la explotación de alrededor de 143
años, al ritmo de explotación del año 2000. Estas últimas cifras, dan
cuenta del gran potencial minero de Bolivia en los dos principales
productos del sector minero de este país (Asociación Nacional de Mineros
Medianos, 2000) Si bien Bolivia no es un país productor de minerales
ferrosos, cuenta con uno de los mayores depósitos de hierro bandeado del
mundo. Los depósitos del Mutún cuentan con reservas probadas y probables
de 121,017,752 toneladas finas de hierro y reservas posibles de
39,757,964,770 toneladas (Corporación Minera de Bolivia, 1998).
Finalmente, el territorio boliviano alberga el mayor depósito de litio
del mundo en el Salar de Uyuni. Este yacimiento cuenta con reservas
preliminares de 5,500,000 de toneladas de litio.
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6. Constitución de Empresas Mineras Rentables.
7. Capacitación.
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